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Ahora mismo, Guadarrama, Madrid, Spain

17 de septiembre de 2008

No hay calificaciones que mostrar

Unas dos semanas después de los exámenes todos, indefectiblemente, empezamos el ritual de las notas. Sabemos que tardarán más tiempo, que no habrá nada colgado todavía, pero aún así, lo hacemos.
Es como un baile. Los pasos los tenemos aprendidos y vamos perfeccionándolos con la práctica.
Entramos en la página de la UNED, ponemos nuestros datos de usuario para acceder a nuestra información personal, accedemos a la Secretaría virtual y el ratón se mueve él solito hasta Consultar las calificaciones de Acceso, 1er y 2º Ciclo, septiembre (o febrero o junio, según toque) y, como siempre, aparece el mismo odioso mensaje "No hay calificaciones que mostrar". ¿Cómo que no? ¡Si hice cuatro exámenes!, le dan a una ganas de decir, pero en vez de eso, cerramos la página para, a los treinta minutos, estar otra vez igual, uned.es, usuario y pass, secretaría virtual, 1er y 2º Ciclo, septiembre, "No hay calificaciones que mostrar", insulto contenido, cerrar página. Creo que se entiende que, media hora después, volvemos a teclear la página de la UNED. ¿Enfermizo? Bastante. Y con pecado, porque sabemos que nuestros queridos profesores se tiran casi un mes antes de desvelar el misterio.
Y así, todos los días, varias veces al día (y a la hora), hasta formar parte de nuestra rutina diaria. Y un buen día, cuando ya estás por cerrar la página después de echar el vistazo habitual, te das cuenta que no dice "No hay calificaciones que mostrar". A veces, hasta lo ves en el mismo momento en que cerraste la página y corrés, toda emocionada, uned.es-pass-secretaría-1erCiclo-Septiembre y te quedás asombrada de no tener el mensaje que te vino acompañando tanto tiempo. La nota que hayas sacado, buena, mala, esperada o no, da igual. Entra un momento de congoja por saber que tendremos que esperar otros cuatro meses para ver a nuestro querido "No hay calificaciones que mostrar".

5 comentarios:

Carmen dijo...

jajajajaja... Doy fe. Cada palabra, cada click, todo igualito punto por punto. Hasta apostaría a que los tacos que soltamos con cada "no hay..." son parecidos, o los mismos!!!!

Evita dijo...

Lo has clavado Lucía... por qué tenemos que ser tan impacientes??? Arghhhhh yo quiero q salgan ya!!! De hecho, te diré que hoy me he metido cinco veces... CINCO!!! y mi desesperación ha ido creciendo hasta q me he ido a tomar una cervecita... así, todo pasa mejor.

Besotesssss

Rubén dijo...

Pero que prisas, a donde vais os esperan o que? la semana que viene sobre el jueves o así saldrán las primeras notas, el problema entonces vendrá el martes y miércoles pero ahora todavía es pronto, aun así el sistema este es una mierda te destroza los nervios por la incertidumbre ahhhhhhhhhhhhh si sirve yo me estoy quitando y casi lo he conseguido ayer solo lo mire una vez...

Lucía dijo...

Pues si yo tuviera que contar las veces que entro a la web, las veces que le doy a F5 para refrescar la página, las veces que me contengo para no entrar... Uf, imposible contarlas. Es costumbre ya. Entro sin esperanzas, pero da igual, ¡entro! Jajajajaja.
Además, de métodos matemáticos hice el examen yo solita, se podrían poner media pila y corregirlo pronto, cohone'!

Anónimo dijo...

solamente decirles que al final era mejor el sistema antidiluviano de la Facultad de Exactas de Buenos Aires: llegabas a la noche, venías reventado del trabajo, veías una aglomeración en el pasillo de entrada al Pabellón II de la Ciudad Universitaria, y era lo esperado, las malditas notas, todos estaban ahí con las cabezas pegadas a las listas, colgadas de un gancho en la pared.
Yo como soy cobarde no quería mirar la letra L de López, me temblaba el pulso, se me secaba la boca, en fin, un desmadre...
Pero al final era un 7, un 8, a lo mejor hasta un 9, porque siempre fuí medio "traga" (en la jerga porteña muy estudiosa y tiquis miquis, en fin...) y solamente una vez tuve un 3 en la carrera, un 3 en un final de cálculo numérico y que para más datos me lo puso mi primo, que ya era computador científico y profesor en exactas, que Dios lo tenga en su santa gloria y no le permita volver nunca, por lo menos a tomar exámenes.
Pero como les decía no nos podíamos comer tanto el coco porque la verdad verdadera es que nunca habíamos visto una computadora, nunca habíamos visto una red, ni soñábamos con Internet, la única computadora que existía era una antigua en la facultad de ingeniería que se llamaba clementina y que largaba humo por todos los costados cada vez que hacía un cálculo, en fin, las delicias del mundo anterior a las redes, un mundo mucho más plácido creo yo.... ejem... se ve que me estoy vieja.... Besos a todos.